"Bajo tales condiciones de vida, el detenido, excesivamente cansado, subalimentado, insuficientemente protegido contra el frío, adelgazaba progresivamente quince, veinte, treinta kilos. Perdía de un 30 a un 35% de su peso. El peso de un hombre normal bajaba a 40 kilos. Podían observarse pesos de 30 y 28 kilos. El individuo consumía sus reservas de grasa, sus músculos. Se descalcificaba. Se convertía, según el término clásico de los campos en "musulmán". Es imposible olvidar con qué desprecio los S.S y ciertos detenidos bien alimentados trataban a estos desgraciados denominados "musulmanes"; con qué angustia los caquécticos iban a la consulta, se desnudaban, se volvían, mostraban sus nalgas y preguntaban al médico: "no es verdad doctor que todavía no soy un "musulmán"? A menudo conocían su estado y decían con resignación: "ya soy musulmán". El estado del "musulmán" se caracterizaba por la intensidad con que los músculos se derretían; no había literalmente más que la piel y el hueso. Se apreciaba claramente todo el esqueleto y, en particular, las vértebras, las costillas y la cintura pelviana. Hecho capital, esta decadencia física la acompañaba una decadencia intelectual y moral. Incluso, a veces, aparecía antes. Cuando esta doble decadencia era completa, el individuo presentaba un cuadro típico. Avanzaba con lentitud, la mirada fija, sin expresión, a menudo ansiosa. Sus ideas, también, surgían muy lentamente. El desdichado no se lavaba, no cosía sus botones. Estaba atontado y lo recibía todo pasivamente. Ya no intentaba luchar. No ayudaba a nadie. Recogía la comida del suelo con su cuchara, la sopa caída en el fango; buscaba en los cubos de basura pelas de patata, tronchos de col y se los comía crudos y sucios como estaban. Es imposible olvidar el espectáculo dado por varios "musulmanes" disputándose tales desperdicios. Se convertía en ladrón de pan, de sopa, de camisas, de zapatos, etc. Además, rodaba con poca gracia y, a menudo, se dejaba sorprender. En la enfermería se esforzaba por obtener un lugar cerca de un moribundo, de cuya muerte no avisaba, para intentar obtener, de esta manera, su ración. Se hacía arrancar los puentes y coronas de oro a cambio de un poco de pan; en estos casos , era, generalmente, estafado. No pudiendo resistir la tentación de fumar, cambiaba su pan por tabaco. En conjunto, el ser humano era retrotaído al estado animal y, a veces, esta comparación, es un insulto a los animales. La duración de esta evolución es de unos seis meses y nada es más cierto que esta frase de un oficial S.S.: "Todo detenido que viva más de seis meses es un estafador, ya que vive a costa de sus compañeros."
Entre líneas puede percibirse la exaltación de la raza o la condena de los judios y del marxismo, pero el eje conductor de estas páginas de Mein Kampf es la descalificación de la democracia como forma de gobierno.
El destino de la raza teutónica en Austria dependía de la fuerza con que pudiera contar en el Reichsrat. Hasta que no se introdujo el sufragio universal y secreto, siempre hubo mayoría alemana en el Parlamento. Este estado de cosas era especialmente inconveniente, porque con su conducta desleal- juzgada en un sentido nacional- la Social Democracia, a fin de no ahuyentar a los partidarios que tenía entre las diversas razas extranjeras, se oponía invariablemente a los intereses alemanes en todas las cuestiones críticas que afectaban a esta raza. Ya entonces era imposible contemplar a la Social Democracia como a un partido alemán. Una vez introducido el sufragio universal, la superioridad alemana cesó, incluso como mayoría numérica. Nada hubo, a partir de aquel momento, que estorbase la paulatina desgermanización del Estado. El anhelo de defender a la nacionalidad contribuyó, por lo tanto, a que yo experimentara escaso entusiasmo por la representación popular, una representación que, en lugar de representar, realmente a la raza alemana, no hacía sino traicionarla. En los primeros tiempos seguí opinando que, restaurando la mayoría alemana en los cuerpos representativos, y mientras el antiguo estado continuase subsistiendo, no habría motivo para que yo llevara adelante mi oposición en principio. Poco tiempo necesitó transcurrir para que yo me sintiese justamente indignado por la miserable comedia que se representaba ante mis ojos. La democracia occidental de hoy es precursora del marxismo, que sería inconcebible sin aquella. Es el terreno propicio para que germine esta universal pestilencia. En su forma externa de expresión- el sistema parlamentario- atraía como una monstruosidad de cieno y fuego (eine Spottgeburt aus Dreck und Feuer), en la cual, muy a pesar mio, el fuego parecía haberse consumido con excesiva rapidez. (...) El Parlamento decide sobre alguna cosa cualquiera, por devastadoras que sean sus consecuencias; nadie es individualmente responsable, madie puede ser llamado a rendir cuentas. Porque, ¿podemos decir que existe responsabilidad por parte de un gobierno cuando, después de haber ocasionado todos los prejuicios imaginables se limita a presentar la renuncia? ¿Existe responsabilidad en el cambio de la composición política de una coalición o siquiera en la disolución del Parlamento? ¿Cómo es posible responsabilizar a una mayoría variable de individuos?. El concepto mismo de la responsabilidad, ¿no está , por ventura, íntimamente vinculado a la personalidad? ¿Puede en la práctica procesarse al personaje principal de un gobierno por actos cuya comisión sólo es imputable a la voluntad y al arbitrio de una numerosa asamblea de individuos?. ¿Ocurre, acaso, que la misión de un estadista dirigente no consiste tanto en concebir ideas o planes constructivos como en el arte de procurar que el numen de sus concepciones sea comprendido por un rebaño de cernícalos a fin de acabar implorando el consentimiento de los mismos? Al negar el valor del individuo, sustituyéndolo con la suma de la muchedumbre existente en cualquier época dada, el principio parlamentario, basado en el beneplácito de la mayoría, atenta contra el principio aristocrático fundamental de la naturaleza, a propósito de lo cual, su opinión sobre las clases altas no necesita relacionarse con la actual decadencia de nuestra crema social.
Un tirano o dictador se conoce por sus obras, dicen sus victimas a través de la historia.
Adolf Hitler (1889-1945), Alemania
Hizo conquistas territoriales y la subyugación racial llevada a cabo exterminó a decenas de millones de personas, incluyendo seis millones de judíos. Se suicidó y asesinó a su eposa al perder la guerra contra los rusos el 30 de Abril de 1945.
Benito Mussolini (1883-1945), Italia
Dictador militar que usó armas quimicas. Causó varias masacres. Crímenes incluso después de la guerra contra monjes y otros. Fue fusilado junto a su esposa el 28 de Abril de 1945 y sus cadáveres fueron colgados de cabeza en la Plaza Loreto.
Jose Stalin (1878-1953), Rusia
Dictador Militar. No se sabe el número exacto de sus victimas, se hablas de más de 10 millones, pero se ha hecho un promedio a través de la historia, de hasta 60 millones de asesinatos, entre fusilamientos, hambre, campos de concentración y de jóvenes rusos inexpertos que enviaba al frente de batalla a servir de escudos. Este sería el dictador mas sanguinario de la historia contemporanea. Creó campos de concentración forzados, reprimió, fusiló y expulsó rusos durante su gobierno. Muere el 5 de Marzo de 1953 a los 75 años de un ataque al corazón.
Ho Chi Minh (1890-1969), Vietnam
Durante la guerra para unificar Vietnam murieron más de cinco millones de vietnamitas y otros tres millones padecieron. Muere el 2 de Septiembre de 1969 de un paro cardíaco a los 79 años.
Rafael Leónidas Trujillo (1891-1961), Republica Dominicana
Dictador Militar. En su gobierno más de 30 000 personas perdieron la vida y otros tantos se exiliaron para no sufrir la misma suerte. Muere de un atentado en Noviembre de 1961 a los 70 años.
Francisco Franco Bahamonde (1892-1975), España
Dictador Militar. Responsable de miles de muertes en España, persecusión, fusilamientos, encarcelamientos, expulsión y otras atrocidades, durante su gobierno. Muere el 20 de Noviembre de 1975 de un ataque cardíaco a los 83 años.
Francois Duvalier, Papa Doc (1907-1971), Haití
Asesinó más de 30 000 personas y expulsó a sus adversarios. Creó luego sucesión con su hijo, con solo 19 años de edad. Fue el país más pobre de America a su muerte, el 21 de Abril de 1971 a los 65 años. Al ser derrocado su hijo quince años más tarde, en 1986 el cuerpo de François Duvalier fue desenterrado y apaleado ritualmente.
Mao Zedong (1893-1973), China
Durante su gobierno miles de personas murieron y padecieron persecución. Muere el 9 de Septiembre de 1976 a la edad de 82 años.
Augusto Pinochet (1915-2006), Chile
Dictador Militar. Asesinó a miles de personas. Responsable de persecusiónes, secuestros y encarcelamientos durante su gobierno. Muere el 10 de Diciembre del 2006 después de sufrir un infarto, a los 84 años de edad.
Marcos Pérez Jimenez (1914-2001), Venezuela
Dictador Militar. Responsable de asesinatos, tortura, persecusión, secuestros y encarcelamientos durante su gobierno. Muere el 22 de Septiembre del 2001 de un ataque al corazón, en Madrid, España, a los 87 años de edad.
Saloth "Sar Pot" (1928-1998), Camboya.
Por su genocidio de más de un millón y medio de personas, se creó el tribunal internacional. En su gobierno fueron ejecutados 200 000 personas sin juicio, incluyendo niños y ancianos. Muere el 15 de Abril de 1998 a los 73 años de edad, de un ataque al corazón estando prisionero en la selva camboyana por los Khmeres Rojos.
Idi Amin Dada (1925-2003), Uganda
Dictador Militar. Hombre analfabeto, musulmán, con 5 esposas y de 20 a 25 hijos. Se dice que era canibal, guardaba los restos de algunas de sus víctimas en su refrigerador. Famoso por su crueldad. Asesinó a mas de 300 000 personas.
En 1979 fue derrocado por una fuerza de invasión procedente de Tanzania apoyada por disidentes ugandeses. Consciente de su derrota, abandonó el país y encontró refugio en Arabia Saudita, donde murió en 2003.
Saddam Hussein (1937-2006), Irak
Dictador Militar. No hay un número especifico de víctimas. Fue hallado culpable de crímenes contra la humanidad y sentenciado a la horca. Atacó con químicos una población entera y asesinó a mansalva a milles de chiitas.
Slobodan Milosevic (1941-2006), Servia
Responsable de miles de muertes, crimenes contra la humanidad y genocidio. Muere en una celda al ser acusado y sentenciado por un Tribunal Penal Internacional, de problemas cardíacos, el 11 de Marzo del 2006, a los 65 años de edad.
Haji Mohammad Soeharto (Suharto Dady Dushi), (1921-2008), Indonesia
Exterminó un millón y medio de militantes comunistas e indonesios de origen chino en uno de los mayores genocidios del siglo XX. Muere el 27 de Enero del 2008 con problemas de hígado y riñones, a los 87 años de edad.
Kim Jong-il (1942), Corea del Norte
Responsable de la muerte de miles de personas, represión, persecusión, encarcelamientos y expulsión de coreanos durante su gobierno. Actualmente tiene 67 años.
Omar Hasan Ahmad al-Bashir(1944), Sudán
Militar islamista. Primer Jefe de Estado en ejercicio reclamado por Tribunal de La Haya. El 4 de marzo de 2009 la Corte Penal Internacional ordenó su captura por presuntos crímenes de guerra y contra la humanidad en la región de Darfur .Causó la muerte de 300 000 personas y guerras civiles en su pais.
Hugo Chávez Frías (1954), Venezuela
Dictador Militar que dió un Golpe de Estado fallido en 1992. Responsable de miles de muertes durante su actual gobierno, persecuciones, encarcelamientos e influencia en conflictos de otros países de America Latina que han causado muertes.
Fidel Castro Ruz (1926) y Raúl Castro Ruz (1931), Cuba
Dictadores Militares. Causaron muertes antes y durante su gobierno. Actual gobierno de más de 50 años de hambre y represión. Responsables de unas 300 000 muertes durante su gobierno. Persecución, encarcelamientos y explusión de cubanos. Más de dos millones de cubanos se exiliaron y han logrado escapar del régimen. Son la mayor influencia de los dictadores de America Latina actualmente, y de muertes por grupos terroristas en el continente. Este es el gobierno que más ha durado en la historia contemporánea.
Todos fueron queridos y adorados por muchos, pero todos fueron y algunos aún son dictadores y asesinos. Seguirán surgiendo dictadores como estos, que serán odiados y queridos, reprimiendo, asesinando, engañando y cometiendo crimenes. No importa como se vistan ni luzcan. La maldad prevalecerá mientras los justos no actuen, mientras el mundo no los condene, mientras los gobernantes del mundo libre sigan siendo complices e indiferentes. Algunos han sido juzgados y condenados, otros aún siguen haciendo daño y aún se les conciente y se les acepta. Todos ellos y sus cómplices, darán cuenta a Dios un dia.