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domingo, 27 de diciembre de 2009

JAIME DE ANDRADE; CANDIDATO AL MEJOR DIRECTOR NOBEL.



¿ Sabíais que nuestro dictador ingresó en la Sociedad General de Autores (SGAE) ? Pero no de manera honorífica ni por invitación, sino que él mismo lo solicitó en 1964. Sí , la SGAE, esa misma sociedad que nos cobra un porcentaje por comprar una caja de CD´S, y que en su cúspide está Ramoncín y María Jiménez, vaya vaya como cambian los tiempos...

miércoles, 9 de diciembre de 2009

¿ POR QUÉ NO HAY BILLETES CON LA CARA DE FRANCO ?





Todos recordamos aquellas monedas de cinco duros, grandotas, vamos, para no perderlas, que tantas tardes de futbolines , capitan comando y street fighters nos dieron y como en algunas de ellas aparecia la cara de Franco, ese señor que, todavía en aquella época, tambien salía en los duros y en las pesetas.

La efigie de Franco, en calidad de jefe de estado (caudillo de España por la gracia de dios, para los nostalgicos) estuvo en los sellos y en las monedas españolas durante 37 años, pero a qué ninguno recuerda a ver visto un billete con la cara de Franco, tranquilos no os preocupeis, no son los estragos de tanta televisión, simplemente es que nunca los hubo y el porque, es lo que vamos a ver a continuación.

La intencion de perpetuar a Franco en papel moneda viene de antiguo, en las monedas aparecería por primera vez en 1947, sin embargo, ya en 1936 al inicio de la guerra civil, recien nombrado generalísimo, Franco intento aparecer en una serie de billletes (de 25, 50, 100 y 500 pesetas, por un valor facial de 95 millones). El gobierno de burgos contacto con Thomas de la Rue, la empresa de Londres que fabricaba los billetes españoles desde 1935, que rechazó el encargo por estimar que su nuevo cliente encarnaba a un gobierno ilegítimo. Entonces los rebeldes se dirigieron a Bradbury Wilkinso and Co., que ya había fabricado billetes para España con anterioridad, estos sí aceptaron pero cuando tenían las planchas listas y las pruebas hechas, su servicio jurídico estimó que podían tener problemas si el Gobierno de la República Española les denunciaba, por entonces todavía el Reino Unido solo reconocia como gobierno legítimo a la República. La empresa suspendió su fabricación.

No hubo un nuevo intento hasta ya terminada la guerra, en 1940 se le encargó a la empresa italiana Coen & Cartevalori la fabricación de nuevos billetes, que llevasen esta vez sí, el rostro de Franco. Al final no se llegarón a fabricar estos billetes, porque el Banco de España estimó, sensatamente, que serian rechazados en el comercio internacional que no simpatizaban con el caudillo.

Hubo todavía un último intento en 1948 y 1950 de emitir un billete de Franco de 1000 pesetas, que no se llevó a cabo por los mismos motivos.

Así que ya veis los avatares del destino o las estrategía de mercado, nos privaron al gran público de comprar y vender con billetes con la efigie del Generalisimo, pero tranquilos, algunos de los billetes de prueba de las distintas tiradas están disponible para coleccionistas, la última vez que se subastarón algunos de estos billetes fue en el año 2002 alcanzando, eso si, los 20.000 euros.

De todos modos siempre nos quedaron grabadas esas tiernas imágenes ynavideñas que para las fechas en las que estamos vienen al pelo.


http://www.youtube.com/watch?v=q8ZzsEgHxJI



domingo, 22 de noviembre de 2009

LA ÚLTIMA COMIDA DE GARCÍA LORCA

La describió la sirvienta que se la llevaba diariamente al Gobierno Civil donde el poeta estaba preso. Ian Gibson consiguió una impresionante grabación donde la mujer, todavía temerosa de las posibles consecuencias de sus revelaciones (estamos en 1966 , época franquista), es animada por su hija y el entrevistador para contar sus recuerdos.
E: ¿De modo que usted le llevaba un termo de café y un cesto con la comida?
A: Eso es
E: ¿ Y cuántas veces al día iba usted?
A: Una vez al día nada más. Yo iba por la mañana. Llegaba ahí muertecilla. La primera vez que fui me dijeron: ¿Qué quiere usted? ¿Está ahí el señor García Lorca? ¿A quién busca usted? Pues al señor García Lorca. Este señor, ¿pa qué? Pa llevarle de comer. Me dijo a mi : No puede ser. ¿ Allí en el portal mismo? : Sí , allí donde se entraba. Me dice: No puede ser. Dice otro: ¿Por qué no puede ser? Ésta es la criada de ellos. Pues suba usted. Yo no; como yo no sé, tienen ustedes que subir conmigo.
Y me subieron hasta donde estaba el señor Federico. Yo iba muertecilla. Usted sabe que no podía usted nada, que juzgaban a las criadas también. Entonces un señor que estaba allí abrió la tortilla (haciendo el ademán de abrirla para ver si había algo dentro). El señor Federico estaba en una celda.
E: ¿El escribía entonces?
A: No, pero las cosas estaban allí. No había cama ni nada, no había más que eso. Y al entrar me decía el señor Federico; Angelina, Angelina , por qué has venido? . Me manda su madre, es su madre quien me manda.... Mientras yo estaba adentro, !Yo no quiero que usted me meta a mí en nada!. !No, no , no! Angelina : Me da mucho susto. Mientras yo estaba allí, estaban los otros en la puerta del cuarto, así con los fusiles. Él no quería comer nada, no comía nada.
E: ¿ Y usted fue al día siguiente?
A: Sí y no había comido nada
Efectivamente, la muchacha volvió al día siguiente al Gobierno Civil y le dijeron que aquel señor ya no estaba allí, ni si se lo habían llevado a la cárcel. La dejaron subir por si había dejado algún mensaje, pero en el cuarto no había más que el termo y la servilleta. Ella entonces se dirigió a la cárcel dispuesta a llevar a cabo su cometido y en la portería dudaron si García Lorca estaba allí encerrado o no. Le dijeron que volviese por la tarde, pero ella lo hizo al día siguiente. Entonces le explicaron: "Este señor que usted dice, nunca ha estado aquí". Entonces- concluye Angelina- me devolvieron el cesto. "Claro , ya le habían matado al señor Federico, allí en Viznar" (I.G).

sábado, 7 de noviembre de 2009

LA "BARAKA" DE FRANCO

Los moros llaman "baraka" a la buena suerte de un individuo, algo que Francisco Franco Bahamonde tuvo en alto grado durante toda su vida. Expuesto constantemente al fuego enemigo durante toda la campaña del Rif, sólo recibió una herida grave que le granjeó fama y admiración popular, además del ascenso y condecoraciones.
Esto en lo militar. En la política su "baraka" se refleja en la serie de circunstancias siguientes:
El jefe lógico de un Estado surgido de una sublevación militar era José Calvo Sotelo, brillante dirigente del Bloque Nacional (monárquico). Fue asesinado el 13 de julio de 1936. El general de más prestigio en el ejército y jefe nato de la sublevación se llamaba José Sanjurjo. Muerto en accidente de aviación en Portugal, el 20 de julio de 1936, cuando intentaba llegar a la zona nacional para asumir su mando.
El jefe de Falange Española de las JONS, José Antonio Primo de Rivera, cuya personalidad y consignas de revolución nacional-sindicalista atraían a una juventud antimarxista pero recelosa del militarismo tradicional, fue fusilado en Alicante el 20 de noviembre de 1936. Sus lugartenientes Julio Ruiz de Alda y Onésimo Redondo fueron muertos al empezar la guerra.
El general Emilio Mola, el "Director" que organizó la trama de todo el complot rebelde, murió en accidente de aviación el 3 de junio de 1937.
El general Miguel Cabanellas, primer jefe, por edad, de la Junta de Defensa Nacional y opuesto a que se le concediera el mando único a Franco, murió el 14 de mayo de 1938.
Otros posibles rivales en el mando, como el tradicionalista Fal Conde, el democristiano Gil-Robles, el monárquico juanista Sainz Rodríguez o el falangista Hedilla, desaparecieron de la escena encerrados o desterrados por la voluntad del caudillo.
Esa "baraka" se extiende después a lo internacional. Cuando Franco ofreció entrar en la Segunda Guerra Mundial, Hitler no quiso concederle las ventajas territoriales que pedía a cambio, por no considerar necesaria la ayuda... En el momento en que sí interesó al Fuhrer la colaboración española, el signo de la contienda había cambiado: Franco dudaba ya de la victoria del Eje y los alemanes no tenían ya los medios para invadir España hacia Gibraltar sin su permiso.
Pero la prueba más grande de su buena suerte en el ambiente mundial se dió en 1945, cuando, tras el final de la Segunda Guerra Mundial y la caída y muerte de Mussolini y Hitler, sólo quedaba en Europa un jefe de Estado que había sido su amigo y cobeligerante ("División Azul") contra uno de los estados vencedores. Los días de Franco parecían contados... Y, de pronto, Stalin empieza a apoderarse, mediante gobiernos satélites, de los estados orientales de Europa. Churchill pronuncia su famoso discurso aludiendo a la "Cortina de Hierro" que ha caído sobre el continente: empieza la guerra fría y tanto Gran Bretaña como Estados Unidos deciden defender la existencia de un anticomunista convencido y situado en la estratégicamente importante Península Ibérica.
Así, desde 1945 a 1975, cuando fallezca de muerte natural en su cama, Francisco Franco Bahamonde gobernará tranquila y seguramente, ayudado siempre por su astucia y, más aún, por su "baraka".