Translate

lunes, 3 de mayo de 2010

EL CASO PUIG ANTICH


El golpe dado a la credibilidad del llamado espíritu del 12 de febrero acabó de completarse poco después con una nueva prueba de que Franco y el 'búnker' no se hallaban dispuestos, en absoluto, a hacer concesión alguna que pudiera interpretarse como debilidad. El 1 de marzo, Franco se negó a conmutar la pena de muerte a que había sido condenado el anarquista catalán Salvador Puig Antich. Fue ejecutado a garrote vil al día siguiente, ante el clamor internacional.

Esto no hizo más que exacerbar la mentalidad de cerco del 'búnker'; la derrota de Amintore Fanfani en el referéndum sobre el divorcio en Italia, la caída del régimen de los coronoles griegos y, poco después, en abril de 1974, la revolución portuguesa, contribuyeron ulteriormente a endurecer su inmovilismo. El proceso se intensificó debido a las numerosas figuras del régimen, de mente más abierta, que consideraban que había llegado ya el momento de abrirse a la izquierda, que por su parte celebraba los acontecimientos de Portugal.

Como resultado, el 28 de abril, José Antonio Girón publicó una airada arremetida contra Pío Cabanillas -responsable de la relajación de la censura- y contra el otro miembro del gobierno relativamente liberal, Barrera de Irimo. El "Gironazo", publicado en Arriba, fue acompañado de denuncias virulentas del Gobierno por parte de Blas Piñar. La ofensiva verbal fue acompañada asimismo por una serie de triunfos tangibles. El 13 de junio el jefe del Estado Mayor, el general liberal Díez Alegria, fue destituido como castigo tras una visita a Rumanía. El 15 de junio, cuando Arias anunciaba su plan para la asociaciones políticas, simultáneamente se declaró que éstas no deberían alterar el papel del Movimiento ni el espíritu del régimen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario